Primero fueron las carpas solitarias de los familiares. Llegaron a la mina con banderas, con santitos, con velas de duelo, con fotografías de los padres, de los esposos, de los hermanos, de los hijos enterrados allá abajo. Mientras comenzaba el rescate allí se quedaron, día y noche, rezando, llorando, blasfemando, exigiendo justicia, soportando el viento y el tierral inclemente, el calor durante el día y el frío atigrado de la noche. Y cuando todo hacía suponer que el drama terminaría como siempre, que allí, sobre la mina convertida en fosa común, iban a aflorar 33 cruces de animitas, iguales a las cientos que se alzan a lo largo del desierto chileno, sube desde las profundidades el mensaje que estremece a todos: los hombres están vivos.
Fue el comienzo de un espectáculo de espejismo. Como en un desfile de feria comenzó a llegar una muchedumbre que alborotó la tranquilidad del desierto: payasos de semáforos, predicadores evangélicos, actrices de telenovelas, millonarios excéntricos repartiendo millones como embelecos, modelos, humoristas, políticos, presentadores de televisión y miles de periodistas de los más lejanos países del mundo. Y de la noche a la mañana, en medio de un gran desorden y confusión de lenguas, apareció un pueblo de Babel que en su momento de apogeo tuvo una población de más de 3.000 personas.
La historia del desierto de Atacama está coronada de tragedias (como una larga muralla coronada de vidrios rotos). Huelgas interminables, marchas de hambre, accidentes fatales, mineros ametrallados y cañoneados a mansalva en masacres inconcebibles. Todo esto a causa de una larga data de injusticias laborales, sociales y morales en contra del minero, injusticias que, pese a los años y a ríos de promesas políticas, se han conservado inalterables, como agrias momias atacameñas. Se dice Desierto de Atacama y se entiende drama, explotación y muerte. Por eso ya era hora de que se viviera una epopeya con final feliz. Ya era hora de que la tierra, regada tanto tiempo por la sangre, el sudor y las lágrimas de los mineros, devolviera verdores desde su vientre, devolviera frutos de vida. Aquí sangre, sudor y lágrimas no es una frase vulgar. Yo, que viví 45 años en este desierto, que trabajé en las minas a rajo abierto -solo dos veces y por muy corto tiempo lo hice en minas subterráneas-, lo puedo decir fehacientemente: el desierto de Atacama está regado de sangre, sudor y lágrimas.
El rescate de los 33 mineros de Copiapó, además de un triunfo de la tecnología, se alza desde este desierto como una lección de vida para la humanidad entera. Una prueba de que cuando los hombres se unen a favor de la vida, cuando ofrecen conocimiento y esfuerzo al servicio de la vida, la vida responde con más vida. Aquí no se trabajó buscando oro o petróleo o diamantes. Lo que se buscaba era vida. Y brotó vida, 33 chorros inmensos. Y a los estallidos de aplausos y abrazos y risas mojadas de lágrimas de la muchedumbre en la mina, y del júbilo de campanas y sirenas de las ciudades del país, se sumó la alegría emocionada del mundo entero. Éramos todos seres humanos conmovidos hasta los tuétanos.
Porque a medida que cada uno de los mineros iba subiendo, saliendo, renaciendo desde las entrañas de la tierra, cada uno de nosotros lo sentía como emergiendo desde el fondo de su propio pecho. Fue la celebración total de la vida.
Ya lo he dicho: el desierto está poblado de cruces, testimonios mudos de muerte y desolación. Hagamos por lo tanto de este lugar un homenaje a la vida. No construyamos otro monolito, que son superfluos; no levantemos un monumento, que hay demasiados; no erijamos un santuario, que ya hay los suficientes. Echemos a volar la imaginación y creemos algo nuevo, algo que manifieste a toda la raza humana.
Yo propongo un Elogio de la vida.
Un mensaje para los 33: que les sea leve el alud de luces, cámaras y flashes que se les viene encima. Es cierto que sobrevivieron a esa larga temporada en el infierno, pero al fin y al cabo era un infierno conocido para ellos. Lo que se les viene ahora, compañeros, es un infierno completamente inexplorado por ustedes: el infierno del espectáculo, el alienante infierno de los sets de televisión. Una sola cosa les digo, paisitas, aférrense a su familia, no la suelten, no la pierdan de vista, no la malogren, aférrense como se aferraron a la cápsula que los sacó del hoyo.
Es la única manera de sobrevivir a ese aluvión mediático que se les viene encima. Se los dice un minero que algo sabe de esta vaina.
Para terminar, una oración por ustedes, una oración del poeta iquiqueño Jaime Ceballos, síntesis exacta de lo que acabo de decir:
Oración 33
Señor, tú que sabes
De milagros y esperanzas
No los abandones.
En esta hora del secuestro
Rescátalos de sus rescatadores
No los abandones.
Baja tú antes que los medios
Infórmales antes que sea tarde
No los abandones.
Sácalos de los sets de televisión
Apártalos de las luces que enceguecen
No los abandones.
Tú sabes que entre cámaras y flashes
Ya destruyeron la Tragedia.
Pero a ellos, no los abandones.
Hernán Rivera Letelier, escritor chileno, fue premio Alfaguara de Novela 2010 con El arte de la resurrección
lunes, 18 de octubre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
O`Higgins reconocio en 1819 de independiente al pueblo Mapuche. "os habla el jefe de un pueblo libre y soberano, que reconoce vuestra independencia"
Carta de O’Higgins Supremo Director del Estado a nuestros hermanos los habitantes de la frontera del Sud.
Chile acaba de arrojar de su territorio a sus enemigos después de nueve años de una guerra obstinada y sangrienta. Sus fuerzas marítimas y terrestres, sus recursos y el orden regular que sigue la causa americana en todo el continente, forman un magnífico cuadro, en que mira afianzada su Independencia.
Las valientes tribus de Arauco, y demás indígenas de la parte meridional, prodigaron su sangre por más de tres centurias defendiendo su libertad contra el mismo enemigo que hoy es nuestro. ¿Quién no creería que estos pueblos fuesen nuestros aliados en la lid a que nos obligó el enemigo común? Sin embargo, siendo idénticos nuestros derechos, disgustados por ciertos accidentes inevitables en guerra de revolución, se dejaron seducir de los jefes españoles. Esos guerreros, émulos de los antiguos espartanos en su entusiasmo por la independencia, combatieron encarnizadamente contra nuestras armas, unidos al ejército real, sin más fruto que el de retardar algo nuestras empresas y ver correr arroyos de sangre de los descendientes de Caupolicán, Tucapel, Colocolo, Galvarino, Lautaro y demás héroes, que con proezas brillantes inmortalizaron su fama.
¿Cuál habría sido el fruto de esta alianza en el caso de sojuzgar los españoles a Chile? Seguramente el de la pronta esclavitud de sus aliados. Los españoles jamás olvidaron el interés que tenían en extenderse hasta los confines del territorio austral. Sus preciosas producciones, su incomparable ferocidad, y su situación local, han excitado siempre su ambición y codicia. Con este objeto han mantenido continua guerra contra sus habitantes, suspendiéndola sólo cuando han visto que no hay fuerza capaz de sujetar a unos pueblos que han jurado ser libres a costa de todo sacrificio. Pero no han desistido de sus designios, pues en los tiempos que suspendieron las armas fomentaron la guerra intestina, para que destruyéndose mutuamente los naturales, les quedase franco el paso a sus proyectos. Entre tanto el comercio no era sino un criminal monopolio; la perfidia, el fraude, el robo y en fin todos los vicios daban impulso a sus relaciones políticas y comerciales.
Pueblos del Sud, decidme si en esto hay alguna exageración; y si por el contrario apenas os presento un lisonjero bosquejo de la conducta española, convendréis precisamente en que dominando España a Chile, se hubiera extendido sobres vuestros países como una plaga desoladora, concluyendo con imponeros su yugo de fierro que acaso jamás podríais sacudir.
En el discurso de la guerra pensé muchas veces hablaros sobre esto, y me detuve porque conocí que estabais muy prevenidos a cerrar los oídos a la voz de la verdad. Ahora que no hay un motivo de consideración hacia vosotros, ni menos a los españoles, creo me escucharéis persuadidos de que sólo me mueve el objeto santo de vuestro bien particular y del común del hemisferio chileno.
Nosotros hemos jurado y comprado con nuestra sangre esa Independencia, que habéis sabido conservar al mismo precio. Siendo idéntica nuestra causa, no conocemos en la tierra otro enemigo de ella que el español. No hay ni puede haber una razón que nos haga enemigos, cuando sobre estos principios incontestables de mutua conveniencia política, descendemos todos de unos mismos Padres, habitamos bajo de un clima; y las producciones de nuestro territorio, nuestros hábitos y nuestras necesidades respectivas no invitan a vivir en la más inalterable buena armonía y fraternidad.
El sistema liberal nos obliga a corregir los antiguos abusos del Gobierno español, cuya conducta antipolítica diseminó entre vosotros la desconfianza. Todo motivo de queja desaparecerá si restablecemos los vínculos de la amistad y unión a que nos convida la naturaleza. Yo os ofrezco como Supremo magistrado del pueblo chileno que de acuerdo con vosotros se formarán los pactos de nuestra alianza, de modo que sean indisolubles nuestra amistad y relaciones sociales. Las base sólidas de la buen fe deben cimentarlas, y su exacta observancia producirá la felicidad y seguridad de todos nuestros pueblos. Se impondrá penas severas a los infractores, que se ejecutarán a vista de la parte ofendida, para que el ejemplo reprima a los díscolos.
Nuestras Escuelas estarán abiertas para los jóvenes vuestros que voluntariamente quieran venir a educarse en ellas, siendo de cuenta de nuestro Erario todo costo. De este modo se propagarán la civilización y luces que hacen a los hombres sociales, francos y virtuosos, conociendo el enlace que hay entre los derechos del individuo y los de la sociedad; y que para conservarlos en su territorio es preciso respetar los de los pueblos circunvecinos. De este conocimiento nacerá la confianza para que nuestros comerciantes entren a vuestro territorio sin temor de extorsión alguna, y que vosotros hagáis lo mismo en el nuestro, bajo la salvaguardia del derecho de gentes que observaremos religiosamente. Me lleno de complacencia al considerar hago estas proposiciones a unos hombres que aman su independencia como el mejor don del Cielo; que poseen un talento capaz de discernir las benéficas intenciones del pueblo chileno; y que aceptándolas, desmentirán el errado concepto de los europeos sobre su trato y costumbreS.
Araucanos, cunchos, huilliches y todas las tribus indígenas australes: ya no os habla un Presidente que siendo sólo un siervo del rey de España afectaba sobre vosotros una superioridad ilimitada; os habla el jefe de un pueblo libre y soberano, que reconoce vuestra independencia, y está a punto a ratificar este reconocimiento por un acto público y solemne, firmando al mismo tiempo la gran Carta de nuestra alianza para presentarla al mundo como el muro inexpugnable de la libertad de nuestros Estados. Contestadme por el conducto del Gobernador Intendente de Concepción a quien he encargado trate este interesante negocio, y me avise de nuestra disposición para dar principio a las negociaciones. Entre tanto aceptad la consideración y afecto sincero con que desea ser vuestro verdadero amigo.
Bernardo O´Higgins R.
SANTIAGO, Sábado 13 de Marzo de 1819.
Chile acaba de arrojar de su territorio a sus enemigos después de nueve años de una guerra obstinada y sangrienta. Sus fuerzas marítimas y terrestres, sus recursos y el orden regular que sigue la causa americana en todo el continente, forman un magnífico cuadro, en que mira afianzada su Independencia.
Las valientes tribus de Arauco, y demás indígenas de la parte meridional, prodigaron su sangre por más de tres centurias defendiendo su libertad contra el mismo enemigo que hoy es nuestro. ¿Quién no creería que estos pueblos fuesen nuestros aliados en la lid a que nos obligó el enemigo común? Sin embargo, siendo idénticos nuestros derechos, disgustados por ciertos accidentes inevitables en guerra de revolución, se dejaron seducir de los jefes españoles. Esos guerreros, émulos de los antiguos espartanos en su entusiasmo por la independencia, combatieron encarnizadamente contra nuestras armas, unidos al ejército real, sin más fruto que el de retardar algo nuestras empresas y ver correr arroyos de sangre de los descendientes de Caupolicán, Tucapel, Colocolo, Galvarino, Lautaro y demás héroes, que con proezas brillantes inmortalizaron su fama.
¿Cuál habría sido el fruto de esta alianza en el caso de sojuzgar los españoles a Chile? Seguramente el de la pronta esclavitud de sus aliados. Los españoles jamás olvidaron el interés que tenían en extenderse hasta los confines del territorio austral. Sus preciosas producciones, su incomparable ferocidad, y su situación local, han excitado siempre su ambición y codicia. Con este objeto han mantenido continua guerra contra sus habitantes, suspendiéndola sólo cuando han visto que no hay fuerza capaz de sujetar a unos pueblos que han jurado ser libres a costa de todo sacrificio. Pero no han desistido de sus designios, pues en los tiempos que suspendieron las armas fomentaron la guerra intestina, para que destruyéndose mutuamente los naturales, les quedase franco el paso a sus proyectos. Entre tanto el comercio no era sino un criminal monopolio; la perfidia, el fraude, el robo y en fin todos los vicios daban impulso a sus relaciones políticas y comerciales.
Pueblos del Sud, decidme si en esto hay alguna exageración; y si por el contrario apenas os presento un lisonjero bosquejo de la conducta española, convendréis precisamente en que dominando España a Chile, se hubiera extendido sobres vuestros países como una plaga desoladora, concluyendo con imponeros su yugo de fierro que acaso jamás podríais sacudir.
En el discurso de la guerra pensé muchas veces hablaros sobre esto, y me detuve porque conocí que estabais muy prevenidos a cerrar los oídos a la voz de la verdad. Ahora que no hay un motivo de consideración hacia vosotros, ni menos a los españoles, creo me escucharéis persuadidos de que sólo me mueve el objeto santo de vuestro bien particular y del común del hemisferio chileno.
Nosotros hemos jurado y comprado con nuestra sangre esa Independencia, que habéis sabido conservar al mismo precio. Siendo idéntica nuestra causa, no conocemos en la tierra otro enemigo de ella que el español. No hay ni puede haber una razón que nos haga enemigos, cuando sobre estos principios incontestables de mutua conveniencia política, descendemos todos de unos mismos Padres, habitamos bajo de un clima; y las producciones de nuestro territorio, nuestros hábitos y nuestras necesidades respectivas no invitan a vivir en la más inalterable buena armonía y fraternidad.
El sistema liberal nos obliga a corregir los antiguos abusos del Gobierno español, cuya conducta antipolítica diseminó entre vosotros la desconfianza. Todo motivo de queja desaparecerá si restablecemos los vínculos de la amistad y unión a que nos convida la naturaleza. Yo os ofrezco como Supremo magistrado del pueblo chileno que de acuerdo con vosotros se formarán los pactos de nuestra alianza, de modo que sean indisolubles nuestra amistad y relaciones sociales. Las base sólidas de la buen fe deben cimentarlas, y su exacta observancia producirá la felicidad y seguridad de todos nuestros pueblos. Se impondrá penas severas a los infractores, que se ejecutarán a vista de la parte ofendida, para que el ejemplo reprima a los díscolos.
Nuestras Escuelas estarán abiertas para los jóvenes vuestros que voluntariamente quieran venir a educarse en ellas, siendo de cuenta de nuestro Erario todo costo. De este modo se propagarán la civilización y luces que hacen a los hombres sociales, francos y virtuosos, conociendo el enlace que hay entre los derechos del individuo y los de la sociedad; y que para conservarlos en su territorio es preciso respetar los de los pueblos circunvecinos. De este conocimiento nacerá la confianza para que nuestros comerciantes entren a vuestro territorio sin temor de extorsión alguna, y que vosotros hagáis lo mismo en el nuestro, bajo la salvaguardia del derecho de gentes que observaremos religiosamente. Me lleno de complacencia al considerar hago estas proposiciones a unos hombres que aman su independencia como el mejor don del Cielo; que poseen un talento capaz de discernir las benéficas intenciones del pueblo chileno; y que aceptándolas, desmentirán el errado concepto de los europeos sobre su trato y costumbreS.
Araucanos, cunchos, huilliches y todas las tribus indígenas australes: ya no os habla un Presidente que siendo sólo un siervo del rey de España afectaba sobre vosotros una superioridad ilimitada; os habla el jefe de un pueblo libre y soberano, que reconoce vuestra independencia, y está a punto a ratificar este reconocimiento por un acto público y solemne, firmando al mismo tiempo la gran Carta de nuestra alianza para presentarla al mundo como el muro inexpugnable de la libertad de nuestros Estados. Contestadme por el conducto del Gobernador Intendente de Concepción a quien he encargado trate este interesante negocio, y me avise de nuestra disposición para dar principio a las negociaciones. Entre tanto aceptad la consideración y afecto sincero con que desea ser vuestro verdadero amigo.
Bernardo O´Higgins R.
SANTIAGO, Sábado 13 de Marzo de 1819.
martes, 17 de agosto de 2010
“El terrorismo siempre es y ha sido una construcción del Estado”
El “terrorismo” siempre es y ha sido una construcción del Estado. Se acusa a quien se quiere castigar de “terrorista”. Cuántas veces no ocurrió en Chile? ¿Cuántos acusados de terrorismo en el mundo no han ganado posteriormente el Premio Nobel de la Paz? Es una herramienta malvada del Estado y en este caso del Estado chileno. Además muy poco adecuada. Cuando se acusa de terrorismo las personas son criminalizadas y se desata una espiral que es muy compleja y a veces muy difícil posteriormente de resolver. He estudiado la casi totalidad de los juicios, los que son públicos, y me cabe la convicción que las acusaciones son absolutamente injustificadas. Durante los gobiernos pasados se criminalizó de un modo inaceptable el “conflicto mapuche”.
La mayor parte de los casos concretos son situaciones locales de viejos conflictos entre propietarios y comunidades. Nunca a nadie se le ocurrió que un conflicto de límites, una reivindicación territorial, deslindes, etc.…fuera terrorismo. Hay un gravísimo error conceptual y a lo más una enorme desproporción que cuando los juicios avanzan no resisten el valor de la prueba. El Estado y el Gobierno fue presionado por una serie de fantasmas, muchos de ellos de carácter internacional, que veían en las acciones reivindicativas de jóvenes mapuches, a figuras como Bin Laden o cualquier otro constructor de “la guerra contra el mal”. La presión de los intereses regionales fue y ha sido muy fuerte. Con una gran irresponsabilidad el Diario El Mercurio asumió esos intereses de manera ciega y con el ánimo de confundir y erosionar a los Gobiernos de la Concertación, el famoso Plan de Desalojo, levantó el fantasma del terrorismo.
Los medios de comunicación en Chile han llegado a un grado de monopolio y control espectacular. Lo que no les interesa a sus propietarios, que coinciden con los grandes propietarios de todo y ahora del poder político del ejecutivo, no existe, y esa es una verdad del tamaño de una catedral. La huelga de hambre ha sido silenciada. Pero cuidado que es la peor política, ya que en estos casos cuando la situación se pone crítica, ojala que no llegue al nivel de peligrar las vidas de los huelguistas, va a explotar. Las consecuencias no las podemos siquiera imaginar.
Las acusaciones de guerrilleros y terroristas son acusaciones sin fundamento y que solo expresan el racismo de ciertos sectores que consideran que los mapuches no son capaces de llevar en forma autónoma un movimiento de estas características. Los dirigentes mapuches no tienen nada que ir a preguntarles a los vascos u otros pueblos en situaciones radicalmente diferentes y en contextos políticos muy distintos. Muy diferente es que haya solidaridad entre los pueblos. Hay una paradoja en todas estas acusaciones de apoyo internacional. Las elites del país están orgullosas de la globalización, pero aceptan las redes globales solamente en lo que les interesa. Cuando no es así acusan de “ingerencia extranjera” en los asuntos nacionales. Alguien podría preguntarse por el doble estándar.
Analisis de Jose bengoa sobre acusaciones "terroristas" contra el pueblo mapuche
La mayor parte de los casos concretos son situaciones locales de viejos conflictos entre propietarios y comunidades. Nunca a nadie se le ocurrió que un conflicto de límites, una reivindicación territorial, deslindes, etc.…fuera terrorismo. Hay un gravísimo error conceptual y a lo más una enorme desproporción que cuando los juicios avanzan no resisten el valor de la prueba. El Estado y el Gobierno fue presionado por una serie de fantasmas, muchos de ellos de carácter internacional, que veían en las acciones reivindicativas de jóvenes mapuches, a figuras como Bin Laden o cualquier otro constructor de “la guerra contra el mal”. La presión de los intereses regionales fue y ha sido muy fuerte. Con una gran irresponsabilidad el Diario El Mercurio asumió esos intereses de manera ciega y con el ánimo de confundir y erosionar a los Gobiernos de la Concertación, el famoso Plan de Desalojo, levantó el fantasma del terrorismo.
Los medios de comunicación en Chile han llegado a un grado de monopolio y control espectacular. Lo que no les interesa a sus propietarios, que coinciden con los grandes propietarios de todo y ahora del poder político del ejecutivo, no existe, y esa es una verdad del tamaño de una catedral. La huelga de hambre ha sido silenciada. Pero cuidado que es la peor política, ya que en estos casos cuando la situación se pone crítica, ojala que no llegue al nivel de peligrar las vidas de los huelguistas, va a explotar. Las consecuencias no las podemos siquiera imaginar.
Las acusaciones de guerrilleros y terroristas son acusaciones sin fundamento y que solo expresan el racismo de ciertos sectores que consideran que los mapuches no son capaces de llevar en forma autónoma un movimiento de estas características. Los dirigentes mapuches no tienen nada que ir a preguntarles a los vascos u otros pueblos en situaciones radicalmente diferentes y en contextos políticos muy distintos. Muy diferente es que haya solidaridad entre los pueblos. Hay una paradoja en todas estas acusaciones de apoyo internacional. Las elites del país están orgullosas de la globalización, pero aceptan las redes globales solamente en lo que les interesa. Cuando no es así acusan de “ingerencia extranjera” en los asuntos nacionales. Alguien podría preguntarse por el doble estándar.
Analisis de Jose bengoa sobre acusaciones "terroristas" contra el pueblo mapuche
jueves, 12 de agosto de 2010
Declaración Internacional de apoyo al pueblo Mapuche
- Eva-Britt Svensson, miembro del Parlamento Europeo y presidenta de la Comisión
de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género
- Hans Linde, miembro del Parlamento Nacional de Suecia
- Amineh Kakabaveh, miembro del Parlamento Nacional de Suecia
- Francisco Contreras, presidente de Suecia-America Latina (SAL)
- Ann-Margarethe Livh, vicealcaldesa del municipio de Estocolmo
Solidaridad Suecia-América Latina (SAL)
Nosotros protestamos contra los abusos y violaciones que el Estado chileno está cometiendo en contra del pueblo mapuche. Exigimos que la llamada Ley Antiterrorista de la dictadura de Pinochet, no sea usada en contra del pueblo mapuche.
Después de muchos años, los mapuches han visto sus tierras confiscadas y vendidas a intereses privados.El pueblo mapuche que representa 2 millones de personas o la octava parte de la población chilena, se ha organizadopolíticamente y han exigido un diálogo y el respeto de susderechos.
La respuesta del Estado chileno ha sido la militarización de los territorios indígenas, y la detención generalizada de sus activistas, ya que de acuerdo a la llamada Ley Antiterrorista de la dictadura de Pinochet se hace posible la detención de personas sospechosas de ser terroristas sin darles derecho a un defensor público hasta dos años. Hoy día hay 106 personas, entre ellas dos niños, pertenecientes al pueblo mapuche en las cárceles de Chile.
El 12 de julio, 31 activistas pertenecientes a los pueblos indígenas, iniciaron una huelga de hambre en protesta contra el trato injusto a que son sometidos los mapuches y contra las leyes antiterroristas que se aplican a aquellos que están luchando por sus derechos en virtud del Convenio 169 de la OIT.
Exigimos
Respeto por los derechos del pueblo mapuche de acuerdo
al Convenio 169 de la OIT.
Un juicio justo y público para todos los presos mapuches.
Fin a las violaciones de los derechos del pueblo mapuche.
Eliminación de la llamada Ley Antiterrorista de la dictadura.
de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género
- Hans Linde, miembro del Parlamento Nacional de Suecia
- Amineh Kakabaveh, miembro del Parlamento Nacional de Suecia
- Francisco Contreras, presidente de Suecia-America Latina (SAL)
- Ann-Margarethe Livh, vicealcaldesa del municipio de Estocolmo
Solidaridad Suecia-América Latina (SAL)
Nosotros protestamos contra los abusos y violaciones que el Estado chileno está cometiendo en contra del pueblo mapuche. Exigimos que la llamada Ley Antiterrorista de la dictadura de Pinochet, no sea usada en contra del pueblo mapuche.
Después de muchos años, los mapuches han visto sus tierras confiscadas y vendidas a intereses privados.El pueblo mapuche que representa 2 millones de personas o la octava parte de la población chilena, se ha organizadopolíticamente y han exigido un diálogo y el respeto de susderechos.
La respuesta del Estado chileno ha sido la militarización de los territorios indígenas, y la detención generalizada de sus activistas, ya que de acuerdo a la llamada Ley Antiterrorista de la dictadura de Pinochet se hace posible la detención de personas sospechosas de ser terroristas sin darles derecho a un defensor público hasta dos años. Hoy día hay 106 personas, entre ellas dos niños, pertenecientes al pueblo mapuche en las cárceles de Chile.
El 12 de julio, 31 activistas pertenecientes a los pueblos indígenas, iniciaron una huelga de hambre en protesta contra el trato injusto a que son sometidos los mapuches y contra las leyes antiterroristas que se aplican a aquellos que están luchando por sus derechos en virtud del Convenio 169 de la OIT.
Exigimos
Respeto por los derechos del pueblo mapuche de acuerdo
al Convenio 169 de la OIT.
Un juicio justo y público para todos los presos mapuches.
Fin a las violaciones de los derechos del pueblo mapuche.
Eliminación de la llamada Ley Antiterrorista de la dictadura.
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Mapuche,
terrorismo de estado
jueves, 1 de julio de 2010
La fiesta brava: Cueca brava, fiesta, desborde y manifestacion popular
La importancia del factor lúdico en las sociedades es un tema extremadamente abordado en una serie de escritos, desde Jacob Burckhardt y sus análisis de la fiesta inserta en la vida social durante el renacimiento italiano, en adelante ha sido una constante, en particular en los ritos ceremoniales y carnavalescos. En este sentido las festividades religiosas también han ocupado un nicho importante en las investigaciones. En “La fiesta: encuentro con las raíces” Carolina Merino Risopatrón, aborda las festividades religiosas en Chile, destacando el catolicismo popular y aventurándose a dar una definición al respecto: “creación colectiva de un ámbito espacio temporal extraordinario que trasciende lo cotidiano” . Por su parte Isabel Cruz Amenábar señala que la fiesta es la creación de un ámbito espacio-temporal extraordinario que trasciende lo cotidiano, pero que a su vez contribuye a la regeneración de la habitualidad, es decir el regreso a las responsabilidades y la rutina. Se aventura también en “la metamorfosis criolla” a señalar que: “la fiesta acontece como una metáfora estética y simbólica del mundo”.
En este sentido se puede considerar que la fiesta y el factor lúdico, cumplen efectivamente con un rol en las sociedades desde el punto de vista del equilibro y los contrapuntos en la sociedad. Basándonos en los estudios de Lefebvre Henri sobre la vida en la ciudad y los nuevos centros urbanos, podemos señalar que la vida social en la ciudad funciona como parte de una totalidad en donde se congregan una serie de elementos tales como las instituciones, la cultura, lo étnico, lo simbólico, etc. En este sentido Lefebvre señala que el funcionalismo se ha perdido en la nueva ciudad, y así los símbolos, la relación con la calle y lo lúdico han ido perdiendo en trascendencia. Así podemos señalar que la fiesta y las instancias en donde se desarrolla, funcionan como uno de los puntos neurálgicos de la vida social en la ciudad.
Estos puntos neurálgicos en donde se congrega la vida social, actúan también como lugares que van en contra de la monotonía, y que sirven como focos de encuentro e incluso de intercambio de información. Así se podría señalar también que mas lugares para beber son lugares para compartir e interactuar. Sin embargo para llegar a una afirmación como esta debemos antes considerar la fiesta inmersa en distintos contextos y lugares, y como bien sabemos en Chile el dicho es “que no se note pobreza”.
La fiesta Chilena
Nos hemos acercado a lo que representa la fiesta para las sociedades, sin embargo aun no nos hemos referido a lo que representa en países como Chile o Latinoamérica en general, insertos un contexto de sincretismo cultural y formas hibridas. Para abordar el tema debemos comenzar el análisis, de la premisa de que en Chile existe fiesta, una que se manifiesta con códigos y elementos propios. Considerando esta afirmación como real, debemos desmitificar la afirmación sobre un pueblo chileno parco y tímido partiendo de la idea de que históricamente desde los albores de la república la fiesta cumplía un rol importante. Incluso ya desde antes, el pueblo mapuche celebraba con abundantes comidas, chicha y al sonar de trutrucas y cultrunes. La fiesta ha sido representativa para el pueblo chileno desde siempre, y es en ese contexto en donde surge lo que se ha denominado como fiesta chilena. La fiesta chilena o “fiesta chilenera” surge en los barrios segregados como los que describe Jorge Edwards Bello en su novela “El roto”. Cuando el autor se refiere a los barrios bohemios de la estación central y enfatiza en la vida “brava”, describe al roto como “lo más interesante y simpático que tiene esta tierra”. Habla de la vida esforzada y rigorosa en el matadero y la estación, del ambiente de irracionalidad en la bohemia, de la vida en los prostíbulos de la ciudad y de cómo en ese contexto se construyen nuevas formas como la representación de la fiesta chilena.
Hablar de fiesta chilena es hablar de canto a rueda, de cuecas con piano de cola, de odas a la mítica figura del roto chileno, del sonido constante de guitarras y panderos. Existe una representación fidedigna de la figura de este sujeto en la manifestación de la fiesta en arrabales; de barrios abandonados, de marginalidad y bravura, y en donde se concentran todos los rasgos de su personalidad aguerrida y picaresca. Así confluyen todos estos elementos en la fiesta chilena de los años cincuenta y sesenta como temática.
Los espacios en donde se desarrollaba la fiesta eran lugares sorbidos y escondidos, en donde se producía una especie de catarsis por las noches, la cual siempre iba acompañada de música, así como los arrabales argentinos, al son de tangos, vals peruano y cueca chilena.
Una característica propia de la fiesta chilena es la abundancia. Como una exigencia no oficial resulta la abundancia en las celebraciones, que se representa con el dicho popular “que no se note pobreza”. La multitud irradiaba desborde y descontrol, se lava las penas y celebra al son de la vida.
La cultura chilena como ha señalado Jorge Larraín en “Identidad Chilena”, es muy particular con las otras partes del continente, señala: “En Chile, la modernidad tanto como la identidad cultural son procesos que se van construyendo históricamente”. Sin embargo es posible al escudriñar determinar que si existen elementos que son transversales a la geografía del país y sus otras categorías divisorias, como por ejemplo el uso de modismos, la forma de entender las celebraciones, por más que contenga elementos distintos, el espíritu aventurero y aguerrido del sujeto popular entre otros. En este sentido hemos considerado la importancia de la fiesta en la conformación social de ciertos grupos, en particular en grupos segregados, que se identifican con códigos propios que los llevan a su expresión máxima, con la interpretación del principal elementos representativo de la fiesta chilena, como es con la cueca. La relación existente entre la hilaridad de la noche y el yugo de todos los días, es manifestada en la música, y resulta como una forma de establecer un equilibrio entre lo rutinario y lúdico.
La fiesta Chilena, extrapola a los elementos propios de lo que podría ser una fiesta cualquiera. La fiesta chilena, con cueca brava, canto a la rueda, con trago, con abundancia; nos entrega una matriz cultural importante, que aparentemente parece dormida, o que no es de conocimiento público; pero que sin embargo representan una serie de rasgos de incalculable valor. La figura del “roto”, de día un toro en su trabajo en la vega y de noche un caballero elegante, canchero y seductor; inserto en este mundo de la noche, que canta cueca o que bien solo la escucha, pero que se siente parte de una realidad, que en este sentido cuenta con una serie de elementos que pretendemos mostrar y asociar a su figura, como personaje. En definitiva, podemos señalar que la fiesta se compone de una estructura, y que no puede ser vista de forma independiente, ya que cada componente la construye como tal, y de no estar incluido dejaría de ser, puesto que la fiesta se hace entre todos.
En este sentido se puede considerar que la fiesta y el factor lúdico, cumplen efectivamente con un rol en las sociedades desde el punto de vista del equilibro y los contrapuntos en la sociedad. Basándonos en los estudios de Lefebvre Henri sobre la vida en la ciudad y los nuevos centros urbanos, podemos señalar que la vida social en la ciudad funciona como parte de una totalidad en donde se congregan una serie de elementos tales como las instituciones, la cultura, lo étnico, lo simbólico, etc. En este sentido Lefebvre señala que el funcionalismo se ha perdido en la nueva ciudad, y así los símbolos, la relación con la calle y lo lúdico han ido perdiendo en trascendencia. Así podemos señalar que la fiesta y las instancias en donde se desarrolla, funcionan como uno de los puntos neurálgicos de la vida social en la ciudad.
Estos puntos neurálgicos en donde se congrega la vida social, actúan también como lugares que van en contra de la monotonía, y que sirven como focos de encuentro e incluso de intercambio de información. Así se podría señalar también que mas lugares para beber son lugares para compartir e interactuar. Sin embargo para llegar a una afirmación como esta debemos antes considerar la fiesta inmersa en distintos contextos y lugares, y como bien sabemos en Chile el dicho es “que no se note pobreza”.
La fiesta Chilena
Nos hemos acercado a lo que representa la fiesta para las sociedades, sin embargo aun no nos hemos referido a lo que representa en países como Chile o Latinoamérica en general, insertos un contexto de sincretismo cultural y formas hibridas. Para abordar el tema debemos comenzar el análisis, de la premisa de que en Chile existe fiesta, una que se manifiesta con códigos y elementos propios. Considerando esta afirmación como real, debemos desmitificar la afirmación sobre un pueblo chileno parco y tímido partiendo de la idea de que históricamente desde los albores de la república la fiesta cumplía un rol importante. Incluso ya desde antes, el pueblo mapuche celebraba con abundantes comidas, chicha y al sonar de trutrucas y cultrunes. La fiesta ha sido representativa para el pueblo chileno desde siempre, y es en ese contexto en donde surge lo que se ha denominado como fiesta chilena. La fiesta chilena o “fiesta chilenera” surge en los barrios segregados como los que describe Jorge Edwards Bello en su novela “El roto”. Cuando el autor se refiere a los barrios bohemios de la estación central y enfatiza en la vida “brava”, describe al roto como “lo más interesante y simpático que tiene esta tierra”. Habla de la vida esforzada y rigorosa en el matadero y la estación, del ambiente de irracionalidad en la bohemia, de la vida en los prostíbulos de la ciudad y de cómo en ese contexto se construyen nuevas formas como la representación de la fiesta chilena.
Hablar de fiesta chilena es hablar de canto a rueda, de cuecas con piano de cola, de odas a la mítica figura del roto chileno, del sonido constante de guitarras y panderos. Existe una representación fidedigna de la figura de este sujeto en la manifestación de la fiesta en arrabales; de barrios abandonados, de marginalidad y bravura, y en donde se concentran todos los rasgos de su personalidad aguerrida y picaresca. Así confluyen todos estos elementos en la fiesta chilena de los años cincuenta y sesenta como temática.
Los espacios en donde se desarrollaba la fiesta eran lugares sorbidos y escondidos, en donde se producía una especie de catarsis por las noches, la cual siempre iba acompañada de música, así como los arrabales argentinos, al son de tangos, vals peruano y cueca chilena.
Una característica propia de la fiesta chilena es la abundancia. Como una exigencia no oficial resulta la abundancia en las celebraciones, que se representa con el dicho popular “que no se note pobreza”. La multitud irradiaba desborde y descontrol, se lava las penas y celebra al son de la vida.
La cultura chilena como ha señalado Jorge Larraín en “Identidad Chilena”, es muy particular con las otras partes del continente, señala: “En Chile, la modernidad tanto como la identidad cultural son procesos que se van construyendo históricamente”. Sin embargo es posible al escudriñar determinar que si existen elementos que son transversales a la geografía del país y sus otras categorías divisorias, como por ejemplo el uso de modismos, la forma de entender las celebraciones, por más que contenga elementos distintos, el espíritu aventurero y aguerrido del sujeto popular entre otros. En este sentido hemos considerado la importancia de la fiesta en la conformación social de ciertos grupos, en particular en grupos segregados, que se identifican con códigos propios que los llevan a su expresión máxima, con la interpretación del principal elementos representativo de la fiesta chilena, como es con la cueca. La relación existente entre la hilaridad de la noche y el yugo de todos los días, es manifestada en la música, y resulta como una forma de establecer un equilibrio entre lo rutinario y lúdico.
La fiesta Chilena, extrapola a los elementos propios de lo que podría ser una fiesta cualquiera. La fiesta chilena, con cueca brava, canto a la rueda, con trago, con abundancia; nos entrega una matriz cultural importante, que aparentemente parece dormida, o que no es de conocimiento público; pero que sin embargo representan una serie de rasgos de incalculable valor. La figura del “roto”, de día un toro en su trabajo en la vega y de noche un caballero elegante, canchero y seductor; inserto en este mundo de la noche, que canta cueca o que bien solo la escucha, pero que se siente parte de una realidad, que en este sentido cuenta con una serie de elementos que pretendemos mostrar y asociar a su figura, como personaje. En definitiva, podemos señalar que la fiesta se compone de una estructura, y que no puede ser vista de forma independiente, ya que cada componente la construye como tal, y de no estar incluido dejaría de ser, puesto que la fiesta se hace entre todos.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Terremoto en Chile 2010. Cronica de un dia anunciado
Yolanda de 92 años dice por televisión con lagrimas en sus ojos que este es el desastre mas grande que ha visto en su vida, lo que no es menor considerando que ella vivió los terremotos de Chillan en 1939, el de Valdivia en 1960 y el de epicentro en San Antonio en 1985.
Es Chile un país en donde históricamente han ocurrido terremotos con cierta regularidad, la que en realidad se manifiesta como una secuencia aterradora de cada 25 a 30 años. Si nos remontamos al siglo XIX, los terremotos de Valdivia en 1835 que se inicio en Concepción y Arica en 1868. Las secuencias se repiten y en esta pasada solo faltaba para completar la secuencia el terremoto de la madrugada del sábado recién pasado, que no se hizo esperar más.
El 24 de Enero de 1939 un sismo de 8,3 grados en la escala de Ritcher sacudió a Chillan. Dos Pedro Aguirre Cerda debió asumir su presidencia con un pueblo totalmente devastado, con cinco mil muertos, de los que alcanzaron a identificar los registros civiles, aunque registrado o no la mayoría fue sepultada en fosas comunes. Como respuesta a la catástrofe nació la CORFO, para levantar la economía de país. Levantar el país en esta pasada parece una tarea dantesca; el terremoto social del saqueo aparece una y otra vez en televisión, al igual que los errores en las alarmas que cobraron vidas de personas en la Isla de Juan Fernández y las falsas alarmas de tsunami en otros sectores del país, todo despreciable.
Ser parte del top ten mundial de los terremotos mundiales no es ningún privilegio, y menos aun tener el terremoto de Valdivia el 22 de mayo de 1960 a las 14:55 pm como el más grande de la historia desde que se tiene registro con una intensidad de 9,6 grados que cambio la geografía del Chile que se conocía hasta la fecha. Dos años mas tarde se realizó el mítico Mundial del 62 en Chile, pese a correr peligro su realización por las secuelas del siniestro, a lo que el dirigente deportivo Dittbor señalo a la FIFA “porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo”.
En televisión aparece Mirella quien al tercer día vuelve al lugar de la catástrofe, de donde partió expulsada por la fuerza de Tsunami, en el lugar encuentra un cofre perteneciente a su nieta, esto llena sus ojos de lagrimas
El Chile invertebrado de los 80s se vio envuelto en una nueva catástrofe de 7,7 grados de intensidad, con 177 fallecidos y un prominente desorden en las calles, daños en las carreteras y la falta de servicios básicos. El terremoto del 2010 se mide por cifras, pero también por los registros tecnológicos. Aparece una grabación del maremoto en Constitución y las imágenes me retuercen el corazón. Las imágenes son captadas desde un cerro por unos jóvenes, logro percibir el frío y dolor de esas personas, la grabación es elocuente, el mar avanzaba por el casco histórico de la ciudad y pienso en los reportajes que muestran una gran ola que destruye todo, y comprendo que la realidad es mucho peor, es todo el mar que avanza sincrónicamente adueñándose de toda una ciudad.
La geomorfología de la tierra se construye de este tipo de fenómenos denominados “catástrofes naturales”, parece cruel decirlo, imposible explicarlo, pero en realidad la nación esta curada de espanto, mas aun considerando la existencia de un fenómeno tan o mas devastador en el país, como es el terremoto social. El pillaje en las calles arroja la acumulación de 30 años de desigualdad y desprecios al bajo pueblo, que se convirtió a la delincuencia en un porcentaje mínimo, pero alarmante en momento de caos. En 1939 en Chillan el pillaje era contrarestado con la muerte según indicaba la ley. Afortunadamente algo hemos aprendido y hoy es el toque de queda la alerta excepcional que busca proteger el bien estar social, lo que no deja de ser. Escuchar toque de queda o estado de sitio, en muchos casos asusta a las personas, que asocian esto a la tiranía vivida en Chile, pero no es así, en este caso no se ha perdido el Estado de libertad, al contrario se gano dignidad y seguridad como ciudadanos con derechos, además no se ven alteradas las facultades de los otros poderes del estado. En definitiva es un buen uso de esta condición. Un militar dice en televisión que esta desilusionado del país, al observar los saqueos, como explicarle al país de procesos de gestación cultural y el descontento que estallo producto de esta crisis social. La reconstrucción es también moral.
Escucho al sacerdote Jesuita Felipe Berríos que sintetiza todo en una frase; “en dos minutos Chile se hizo mas pobre”, frase que se contrasta con la tranquilidad con la que el ministro de Hacienda señala existen los recursos necesarios para afrontar esta catástrofe, algo paradójico considerando que en relaciones exteriores se pide ayuda al extranjero, recibiendo celulares satelitales imposibles para la billetera del ejecutivo en Chile y mas aun cuando escucho que Bolivia promete 9 toneladas de agua.
De las vidas de Yolanda y Mirella quizás nunca más volveremos a escuchar, pero si de los estragos de este crudo momento que siempre se supo técnicamente que ocurriría, pero que para ser justos, ni el país mas preparado del mundo, ni el país mas sísmico del mundo pueden contrarrestar. Lo que nos queda es el ejemplo de la pequeña Blanca de 3 meses que se alimento por tres días de agua con hierbas y que al cuarto día recibió ayuda que le salvo la ayuda, quizás eso es lo único que vale. Por lo demás nuestros análisis e investigaciones son para la posteridad y los informes de prensa solo son noticia, y la vida no es un ensayo ni un análisis sociológico, la vida no es noticia.
Es Chile un país en donde históricamente han ocurrido terremotos con cierta regularidad, la que en realidad se manifiesta como una secuencia aterradora de cada 25 a 30 años. Si nos remontamos al siglo XIX, los terremotos de Valdivia en 1835 que se inicio en Concepción y Arica en 1868. Las secuencias se repiten y en esta pasada solo faltaba para completar la secuencia el terremoto de la madrugada del sábado recién pasado, que no se hizo esperar más.
El 24 de Enero de 1939 un sismo de 8,3 grados en la escala de Ritcher sacudió a Chillan. Dos Pedro Aguirre Cerda debió asumir su presidencia con un pueblo totalmente devastado, con cinco mil muertos, de los que alcanzaron a identificar los registros civiles, aunque registrado o no la mayoría fue sepultada en fosas comunes. Como respuesta a la catástrofe nació la CORFO, para levantar la economía de país. Levantar el país en esta pasada parece una tarea dantesca; el terremoto social del saqueo aparece una y otra vez en televisión, al igual que los errores en las alarmas que cobraron vidas de personas en la Isla de Juan Fernández y las falsas alarmas de tsunami en otros sectores del país, todo despreciable.
Ser parte del top ten mundial de los terremotos mundiales no es ningún privilegio, y menos aun tener el terremoto de Valdivia el 22 de mayo de 1960 a las 14:55 pm como el más grande de la historia desde que se tiene registro con una intensidad de 9,6 grados que cambio la geografía del Chile que se conocía hasta la fecha. Dos años mas tarde se realizó el mítico Mundial del 62 en Chile, pese a correr peligro su realización por las secuelas del siniestro, a lo que el dirigente deportivo Dittbor señalo a la FIFA “porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo”.
En televisión aparece Mirella quien al tercer día vuelve al lugar de la catástrofe, de donde partió expulsada por la fuerza de Tsunami, en el lugar encuentra un cofre perteneciente a su nieta, esto llena sus ojos de lagrimas
El Chile invertebrado de los 80s se vio envuelto en una nueva catástrofe de 7,7 grados de intensidad, con 177 fallecidos y un prominente desorden en las calles, daños en las carreteras y la falta de servicios básicos. El terremoto del 2010 se mide por cifras, pero también por los registros tecnológicos. Aparece una grabación del maremoto en Constitución y las imágenes me retuercen el corazón. Las imágenes son captadas desde un cerro por unos jóvenes, logro percibir el frío y dolor de esas personas, la grabación es elocuente, el mar avanzaba por el casco histórico de la ciudad y pienso en los reportajes que muestran una gran ola que destruye todo, y comprendo que la realidad es mucho peor, es todo el mar que avanza sincrónicamente adueñándose de toda una ciudad.
La geomorfología de la tierra se construye de este tipo de fenómenos denominados “catástrofes naturales”, parece cruel decirlo, imposible explicarlo, pero en realidad la nación esta curada de espanto, mas aun considerando la existencia de un fenómeno tan o mas devastador en el país, como es el terremoto social. El pillaje en las calles arroja la acumulación de 30 años de desigualdad y desprecios al bajo pueblo, que se convirtió a la delincuencia en un porcentaje mínimo, pero alarmante en momento de caos. En 1939 en Chillan el pillaje era contrarestado con la muerte según indicaba la ley. Afortunadamente algo hemos aprendido y hoy es el toque de queda la alerta excepcional que busca proteger el bien estar social, lo que no deja de ser. Escuchar toque de queda o estado de sitio, en muchos casos asusta a las personas, que asocian esto a la tiranía vivida en Chile, pero no es así, en este caso no se ha perdido el Estado de libertad, al contrario se gano dignidad y seguridad como ciudadanos con derechos, además no se ven alteradas las facultades de los otros poderes del estado. En definitiva es un buen uso de esta condición. Un militar dice en televisión que esta desilusionado del país, al observar los saqueos, como explicarle al país de procesos de gestación cultural y el descontento que estallo producto de esta crisis social. La reconstrucción es también moral.
Escucho al sacerdote Jesuita Felipe Berríos que sintetiza todo en una frase; “en dos minutos Chile se hizo mas pobre”, frase que se contrasta con la tranquilidad con la que el ministro de Hacienda señala existen los recursos necesarios para afrontar esta catástrofe, algo paradójico considerando que en relaciones exteriores se pide ayuda al extranjero, recibiendo celulares satelitales imposibles para la billetera del ejecutivo en Chile y mas aun cuando escucho que Bolivia promete 9 toneladas de agua.
De las vidas de Yolanda y Mirella quizás nunca más volveremos a escuchar, pero si de los estragos de este crudo momento que siempre se supo técnicamente que ocurriría, pero que para ser justos, ni el país mas preparado del mundo, ni el país mas sísmico del mundo pueden contrarrestar. Lo que nos queda es el ejemplo de la pequeña Blanca de 3 meses que se alimento por tres días de agua con hierbas y que al cuarto día recibió ayuda que le salvo la ayuda, quizás eso es lo único que vale. Por lo demás nuestros análisis e investigaciones son para la posteridad y los informes de prensa solo son noticia, y la vida no es un ensayo ni un análisis sociológico, la vida no es noticia.
miércoles, 13 de enero de 2010
Me vienen a convidar a indefinirme?
El gran Silvio dijo alguna vez “yo me muero como viví”, en alusión a su convencimiento sobre la causa Cubana frente al bloqueo. Esa canción me ha retumbado con fuerza en estos días, y precisamente el escrito del trovador Pancho Villa, quien manifestaba su preferencia por el voto nulo en las próximas elecciones presidenciales, le termino dando sentido a esta canción en mi. Son muchas las voces que hablan de votar por Piñera o Frei, aludiendo a ideales que no son correspondidos, y en especial los que ofrecen al pueblo lo imposible y engañan indignamente. La coyuntura política apunta a la elección entre dos polos, que en realidad tienen tremendas semejanzas, y que para ser mas preciso son prácticamente lo mismo, ambos parte de una Oligarquía política que tiene apresado a nuestro país en el neoliberalismo y la arrogancia del poder.
Es aberrante saber que es muy probable que Piñera sea el próximo presidente de chile, es triste saber que el triunfo de la derecha sea la consolidación de los males de la dictadura, que la injusticia social y la desigualdad sean legalizados, pero también es verdad que es ese mismo rebaño quien esta permitiendo que esto suceda así, evidentemente manipulado. Por otra parte la clase media aspiracional como la llaman los cientistas, en su afán de grandeza respalda el inicio de esta dictadura encubierta. La gallada ha oído el populismo y la falsedad de la derecha y Piñera, y lo ha calificado como viable, en la medida que miente y sigue mintiendo cada día, ofreciendo lo que ni él ni sus amiguitos empresarios esperan conseguir, un populismo sin arraigo moral, déspota y arbitrario.
Si Piñera es aberrante, Frei es nefasto, y lo que quiero decir es que entre ambos candidatos no hay grandes diferencias, ambos representan el pasado, la desigualdad y a la oligarquía política, que nos tiene apresados como país y no nos permite mirar hacía el futuro con esperanza. Frei como presidente de Chile impulso una serie de políticas Neoliberales que favorecieron al sector privado y propendiendo así la gran desigualdad e injusticia que se ha validado en Chile. En la actualidad al menos 10 millones de personas reciben sueldos indignos, menor a $82.000 (Declaracion pública Unitaria MAS). Las 10 empresas mas grandes de Chile crecieron en ventas durante la dictadura militar 3800 millones de dólares y con Ricardo Lagos en el poder llegaron a 50.000 millones de dólares (ranking empresas estrategia, 2006), con Frei como Presidente de Chile las personas desempleadas llegaron a las 400 mil personas, y Lagos con 600 personas cesantes, durante el gobierno de Frei un representante del 10% mas rico e Chile ganaba alrededor de 80 veces mas que un representante del 10% mas pobre, en definitiva estas cifras arrojan una serie de políticas hechas por los gobiernos de la concertación dispuestas a favorecer al sector mas rico del país. Sigo y continuo, las empresas extranjeras se llenan los bolsillos con los recursos que nos pertenecen a todos los chilenos; las cupríferas se llevan 200 millones de dólares en excedentes, las utilidades de la banca son de 1500 millones de dólares, las exportaciones de salmón 2000 millones de dólares (Banco mundial 2007), y todo esto ha ocurrido durante los gobiernos de la concertación, y son embargo existe el alto desempleo que antes detalle, los colegios anegados y mal estado, los hospitales atendiendo en los pasillos, con eso yo no voy.
En el último debate ambos en tono burlón señalaban el éxito del foro, y creen ser las mejores opciones para nuestro país, en la medida que representan lo peor de una sociedad estancada y sin movilidad social. Los excelentísimos cientistas políticos que se pasean por programas de televisión y los periodistas de alcurnia, hablan de un país que avanza y que tiene a dos grandes candidatos que representan el “orden” que es el “orden de la cotidiana humillación, para que la injusticia siga siendo injusta y el hambre siga siendo hambrienta” (Las venas abiertas de América latina. Eduardo Galeano. P:22).
Piñera es malo y Frei es menos malo, y yo no soy mediocre y creo que las cosas pueden ser mejores, por esto creo que Chile se debe abrir a una asamblea constituyente, en donde se cambie la constitución del dictador, es la base de las transformaciones que el país necesita para que deje de triunfar el mercado y las personas sean las que triunfen.
Concluyendo, a los que me dicen votar por Frei yo les digo “Me vienen a convidar a arrepentirme, me vienen a convidar a que no pierda, me viene a convidar a indefinirme, me vienen a convidar a tanta mierda (…) yo me muero como viví”. (El necio, Silvio Rodríguez).
Ricardo Bustamante Cornejo
roter
Es aberrante saber que es muy probable que Piñera sea el próximo presidente de chile, es triste saber que el triunfo de la derecha sea la consolidación de los males de la dictadura, que la injusticia social y la desigualdad sean legalizados, pero también es verdad que es ese mismo rebaño quien esta permitiendo que esto suceda así, evidentemente manipulado. Por otra parte la clase media aspiracional como la llaman los cientistas, en su afán de grandeza respalda el inicio de esta dictadura encubierta. La gallada ha oído el populismo y la falsedad de la derecha y Piñera, y lo ha calificado como viable, en la medida que miente y sigue mintiendo cada día, ofreciendo lo que ni él ni sus amiguitos empresarios esperan conseguir, un populismo sin arraigo moral, déspota y arbitrario.
Si Piñera es aberrante, Frei es nefasto, y lo que quiero decir es que entre ambos candidatos no hay grandes diferencias, ambos representan el pasado, la desigualdad y a la oligarquía política, que nos tiene apresados como país y no nos permite mirar hacía el futuro con esperanza. Frei como presidente de Chile impulso una serie de políticas Neoliberales que favorecieron al sector privado y propendiendo así la gran desigualdad e injusticia que se ha validado en Chile. En la actualidad al menos 10 millones de personas reciben sueldos indignos, menor a $82.000 (Declaracion pública Unitaria MAS). Las 10 empresas mas grandes de Chile crecieron en ventas durante la dictadura militar 3800 millones de dólares y con Ricardo Lagos en el poder llegaron a 50.000 millones de dólares (ranking empresas estrategia, 2006), con Frei como Presidente de Chile las personas desempleadas llegaron a las 400 mil personas, y Lagos con 600 personas cesantes, durante el gobierno de Frei un representante del 10% mas rico e Chile ganaba alrededor de 80 veces mas que un representante del 10% mas pobre, en definitiva estas cifras arrojan una serie de políticas hechas por los gobiernos de la concertación dispuestas a favorecer al sector mas rico del país. Sigo y continuo, las empresas extranjeras se llenan los bolsillos con los recursos que nos pertenecen a todos los chilenos; las cupríferas se llevan 200 millones de dólares en excedentes, las utilidades de la banca son de 1500 millones de dólares, las exportaciones de salmón 2000 millones de dólares (Banco mundial 2007), y todo esto ha ocurrido durante los gobiernos de la concertación, y son embargo existe el alto desempleo que antes detalle, los colegios anegados y mal estado, los hospitales atendiendo en los pasillos, con eso yo no voy.
En el último debate ambos en tono burlón señalaban el éxito del foro, y creen ser las mejores opciones para nuestro país, en la medida que representan lo peor de una sociedad estancada y sin movilidad social. Los excelentísimos cientistas políticos que se pasean por programas de televisión y los periodistas de alcurnia, hablan de un país que avanza y que tiene a dos grandes candidatos que representan el “orden” que es el “orden de la cotidiana humillación, para que la injusticia siga siendo injusta y el hambre siga siendo hambrienta” (Las venas abiertas de América latina. Eduardo Galeano. P:22).
Piñera es malo y Frei es menos malo, y yo no soy mediocre y creo que las cosas pueden ser mejores, por esto creo que Chile se debe abrir a una asamblea constituyente, en donde se cambie la constitución del dictador, es la base de las transformaciones que el país necesita para que deje de triunfar el mercado y las personas sean las que triunfen.
Concluyendo, a los que me dicen votar por Frei yo les digo “Me vienen a convidar a arrepentirme, me vienen a convidar a que no pierda, me viene a convidar a indefinirme, me vienen a convidar a tanta mierda (…) yo me muero como viví”. (El necio, Silvio Rodríguez).
Ricardo Bustamante Cornejo
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